Relato de una turista argentina en Cuba: drama por el combustible y leve temor ante Trump
Sin tratarse del día a día de los cubanos, Guillermina habló con El Litoral y reflejó parte de lo que se vive en la isla. Oscuridad, pobreza e incertidumbre sobre el futuro cercano.
Relato de una turista argentina en Cuba: drama por el combustible y leve temor ante Trump
Cuba atraviesa uno de los peores pasajes de su historia desde la revolución. La crisis de su modelo, la inmigración masiva y las cada vez más pesadas presiones del gobierno de Estados Unidos, que desde la segunda gestión de Donald Trump agilizó su bloqueo e intervención, conforman un cóctel de incertidumbre absoluta para los cubanos.
En un breve paso, al igual que muchos otros argentinos que arriban a la isla caribeña por turismo y curiosidad, Guillermina Puigjane logró retratar en fotografías y sus palabras parte de lo que se vive en estos días complejos.
El combustible es el factor fundamental. Su ausencia y la prohibición desde Washington para comerciar con terceros han provocado suspensiones en actividades cotidianas básicas cubanas, reduciendo a lo mínimo indispensable. Entre las principales alertas se encuentran la de este lunes en la que las autoridades aeroportuarias cubanas emitieron un comunicado de carácter urgente a todas las aerolíneas internacionales informando que solo restan 24 horas de combustible de aviación disponible en sus principales terminales.
El drama del combustible
En gran parte del relato, Guillermina Puigjane resalta aspectos que marcan las siempre comentadas diferencias entre la cotidianeidad del turista y el ciudadano cubano: “El tema del combustible complica más a ellos, muchos cubanos trabajan con los autos y nos contaban que está complicado cargar”.
La oscuridad en la noche capitalina. Crédito: Guillermina Puigjane
“El litro de nafta estaba a 500 pesos cubanos que para el sueldo promedio que tienen ellos es un montón. Uno me dijo que el sueldo promedio de algunos es de 12 dólares, otro dijo entre 50 y 60”, comentó Guillermina.
Respecto a la situación de los vuelos, una de las cuestiones de mayor preocupación desde este extremo del continente, la joven santafesina relató que en su caso particular del regreso este domingo no tuvo problemas: “La realidad es que, al menos la aerolínea con la que fuimos nosotros, ya suelen venir con el combustible desde Panamá”, pero aclaró: “A algunos turistas de la zona de los cayos les estaban ofreciendo reubicarlos en otro hotel por el tema de los transfer que si necesitan combustible”.
Postales de La Habana en la semana previa. Crédito: Guillermina Puigjane
“Si por la mañana, ya en la zona de playas Varadero nos llamó la atención el ruido de unas avionetas, que tenían más sonido a aviones militares. Incluso nos asustamos un poco y fuimos a preguntar, según ellos son aviones fumigadores, pero no sonaba como eso, sino mucho más fuertes”, especuló sobre la situación aérea en Cuba.
A pesar de las noticias que salen hacia el exterior y que afectan la vida cubana, Guillermina indicó que “nunca hubo problema de parte de la agencia que nos llevó y contratamos para el viaje. Tampoco nos avisaron nada ni nos pusimos nerviosos respecto a eso”.
Una turista rosarina también relató su experiencia ya este mismo lunes: “En La Habana no había nada. Internet obviamente que no había y combustible tampoco. Había mucha gente en las esquinas esperando colectivo o algo que los traslade, demostrando la plata que tenían como para pagar el traslado. Aparentemente no hay más combustible porque no había ningún auto en las estaciones, estaban cerradas”,
¿Hay temor por Trump?
“Todos los cubanos con los que hablamos son muy seguidores al régimen de Fidel y El Che. Todos muy instruidos en la política de ellos y están muy asustados con los dichos de Trump”, respondió la turista argentina sobre la relación con Estados Unidos.
Si bien existe el temor de lo que pueda ejercerse desde la Casa Blanca y una gran parte de cubanos “dicen que es una locura lo que hizo Trump en Venezuela”, otra importante fracción, según su relato, aseguran “somos muy fuertes y vamos a pasar de de esta situación”.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Crédito: REUTERS/Evelyn Hockstein
“Capaz que tratan de transmitir esa tranquilidad al turista porque ellos también sobreviven un poco gracias al turista porque viven del turismo”, expresó Guillermina.
“Incluso a ellos se le nota la bronca con Estados Unidos porque justo nos agarró la ola de frío y ellos decían que viene de Estados Unidos, que viene de Miami, es ‘culpa de ellos’”, contó a El Litoral ya regresada de la isla caribeña.
La joven también aclaró: “La semana pasada, ni bien llegamos que estábamos en La Habana, se empezó a decir en los medios que había mucho movimiento en la embajada de EE.UU y nosotras habíamos pasado hacía 10 minutos por ahí y no había nada. Fue más lo que se dijo que lo que estaba pasando”.
El panorama de los cubanos
“La realidad es que hay muy pocos trabajadores”, observó la entrevistada a primera vista y sumó: “Ya casi no queda gente que se encargue de trabajar el campo, incluso desde el avión, antes de aterrizar en La Habana se ve que no hay casi cosechas”. Sobre este punto, una de las razones que le brindaron fueron la ausencia de suministros y un cambio en la cultura de las nuevas generaciones respecto a los trabajos agrícolas.
“La pobreza que se ve, es mucha, pero pensamos que podía llegar a ser peor. Nada que no se vea en Argentina”, reflexionó tras su paso por las zonas urbanas y completó: “Obviamente la parte turística donde está La Habana Vieja y la parte del Capitolio se veían impecables y dentro de todo mantenidas. Pero después cuando te llevaron más por dentro nos mostraron un barrio de clase alta y te diría que es como la clase media de Argentina”.
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