Una histórica e implacable ola de calor azota a gran parte del continente europeo, provocando marcas térmicas inéditas que encienden las alarmas de las autoridades sanitarias y ambientales. Este sábado, por segundo día consecutivo, Alemania volvió a quebrar su propio récord absoluto de temperatura al registrar unos sofocantes 41,5 °C en el este del país, consolidando un fenómeno extremo que ya se extiende por dos semanas consecutivas en la región.




































