Un reciente fallo judicial en Estados Unidos generó controversia y presentó un vacío legal ante el desarrollo de herramientas generativas con inteligencia artificial.
Una decisión de la Corte Suprema estadounidense en 2002 y la primera enmienda “forzaron” al Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito, con sede en Chicago.

Un reciente fallo judicial en Estados Unidos generó controversia y presentó un vacío legal ante el desarrollo de herramientas generativas con inteligencia artificial.
El Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito, con sede en Chicago, confirmó el pasado fin de semana la desestimación de un cargo de posesión contra Steven Anderegg, un hombre de Wisconsin al que los investigadores hallaron cientos de imágenes sexuales explícitas de menores generadas por inteligencia artificial.
Las autoridades también señalan a Anderegg por haber enviado algunas de esas imágenes a un adolescente de 15 años a través de Instagram. Los cargos por producción, distribución y transferencia de este material continúan vigentes.
El motivo principal que derivó en este fallo es un precedente del Tribunal Supremo de 2002 estadounidense que, según el fallo, deja poco margen para avanzar sobre la acusación.
El juzgado federal de primera instancia solo desestimó el cargo de posesión por motivos de libertad de expresión. El Departamento de Justicia recurrió, pero el Séptimo Circuito le ha dado la razón al juez inferior.
La clave está en Ashcroft contra Free Speech Coalition, la sentencia del Tribunal Supremo de 2002 que frenó las restricciones a las representaciones sexuales de niños ficticios cuando no había menores reales implicados.
El Supremo trazó una línea entre el material de abuso real, que puede castigarse porque su creación explota a víctimas, y el material virtual, que queda protegido por la Primera Enmienda, la cual protege cinco libertades fundamentales de los ciudadanos frente a la intervención del gobierno, entre ellas la “libertad de expresión”.
El Séptimo Circuito admite que no tenía otra salida. En Free Speech Coalition, el Supremo abordó el alcance de la Primera Enmienda para el CSAM virtual.
La decisión generó preocupación dentro de la discusión judicial en Estados Unidos debido a que la tecnología actual permite crear imágenes cada vez más realistas.
El juez John Z. Lee advirtió que los precedentes de la Suprema Corte fueron establecidos hace décadas, “cuando las capacidades de la inteligencia artificial eran inimaginables”, y señaló que “los tribunales inferiores no pueden modificar por sí mismos esas reglas”.
El Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) ha advertido que el aumento de reportes relacionados con material generado mediante IA está presionando los mecanismos utilizados para identificar contenido que involucra a víctimas reales.
La resolución no significa que la generación o distribución de estas imágenes sea legal. En el caso de Anderegg, los cargos por producir y distribuir el material, así como por transferirlo a un menor, permanecen pendientes. La propia resolución distingue entre la posesión privada de material virtual y conductas como producirlo, compartirlo o enviarlo a otras personas.





Cronograma de pago de haberes de agosto para empleados públicos de Santa Fe
Quini 6: estos son los números favorecidos
Choque entre una camioneta y un auto dejó seis personas heridas en la ciudad de Santa Fe
Santa Fe: una disputa por puestos de frutillas terminó a los tiros y dejó dos heridos
En vivo: así cotiza el dólar hoy, lunes 31 de agosto, en Argentina