La historia del plátano, uno de los frutos más populares en el mundo, parece ser una historia de genocidios. A mediados del siglo XX, la variedad de plátano Gros Michel fue atacada y destruida casi por completo por el hongo Fusarium oxysporum o, como también se lo conoció, el mal de Panamá. Para que el mundo no dejara de comer plátanos, el comercio mundial del fruto pasó a ser protagonizado por la variedad Cavendish, que desde hace años también está en peligro de extinción.



































