Un potente movimiento telúrico golpeó el suroeste de Japón en la tarde del martes, dejando un trágico saldo provisional de al menos 18 personas fallecidas y más de un centenar de heridos. Las fuerzas de emergencia y el Ejército trabajan de manera intempestiva en la búsqueda de sobrevivientes atrapados bajo las estructuras colapsadas, con especial atención en las localidades de Kashima y Yatsushiro, en la prefectura de Kumamoto.

































