El presidente de China, Xi Jinping, y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acordaron este lunes profundizar la coordinación bilateral y multilateral entre ambos países, durante una conversación telefónica que se extendió por más de una hora.
En un diálogo extenso, los mandatarios destacaron la importancia de fortalecer la cooperación en áreas clave como inteligencia artificial y minerales críticos, buscando un crecimiento sostenible y compartido entre China y Brasil, en un contexto internacional desafiante y con múltiples tensiones geopolíticas en juego.

El presidente de China, Xi Jinping, y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acordaron este lunes profundizar la coordinación bilateral y multilateral entre ambos países, durante una conversación telefónica que se extendió por más de una hora.
El diálogo se produjo en medio de las tensiones entre Brasil y el Gobierno de Javier Milei, tras las críticas del mandatario argentino a Lula y la respuesta del canciller brasileño, quien calificó esas expresiones como inéditas en la relación bilateral.
Xi destacó los avances registrados en los últimos años en la construcción de una “comunidad de futuro compartido” entre China y Brasil, así como en la articulación de las estrategias de desarrollo de ambas naciones.
El mandatario chino sostuvo que esa relación contribuyó al crecimiento económico, al bienestar de la población y a brindar estabilidad en un escenario internacional marcado por conflictos y disputas comerciales.
También expresó su respaldo a Brasil en la defensa de su soberanía, su independencia y su rechazo a las injerencias externas.
Durante la conversación, ambos presidentes coincidieron en la necesidad de acelerar las negociaciones para alcanzar un acuerdo comercial entre China y el Mercosur.
El bloque está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, mientras Bolivia atraviesa la etapa final de su proceso de adhesión. Lula pidió que las tratativas contemplen las flexibilidades necesarias para los distintos socios.
El presidente brasileño ratificó además su intención de diversificar mercados en medio de la política arancelaria impulsada por Estados Unidos.
Lula propuso ampliar la cooperación bilateral en inteligencia artificial, energía, satélites, fertilizantes y procesamiento de minerales críticos.
También invitó a empresas chinas a incrementar sus inversiones en Brasil para diversificar los proyectos conjuntos y fortalecer los intercambios comerciales. El comercio bilateral alcanzó recientemente un nuevo récord histórico.
Xi, por su parte, valoró la posición internacional de Brasil y planteó profundizar el trabajo conjunto dentro del denominado Sur Global.
Los mandatarios acordaron promover una cooperación de mayor alcance dentro del BRICS ampliado, con el objetivo de reforzar la coordinación política y económica entre sus integrantes.
Lula señaló que Brasil continuará trabajando con China en defensa del multilateralismo, la autoridad de las Naciones Unidas y la resolución de los conflictos mediante el diálogo.
Ambos líderes también cuestionaron la capacidad del Consejo de Seguridad de la ONU para responder a las principales crisis internacionales.
Xi y Lula expresaron su preocupación por el impacto de las guerras sobre la seguridad alimentaria y energética mundial.
También señalaron que las restricciones a la navegación por los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb perjudican a la economía internacional y manifestaron preocupación por la situación humanitaria en Gaza.
Además, destacaron el papel que podría asumir el Grupo de Amigos de la Paz, impulsado por China y Brasil, para reactivar las negociaciones destinadas a finalizar la guerra en Ucrania.





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