Señor presidente. Soy un "ciudadano de a pie", como tantos otros en nuestro país. Tengo 82 años y he actuado un tiempo en política. Lo hice en el Movimiento de Integración y Desarrollo, el MID.
A pesar del descenso en la inflación, el poder adquisitivo de los asalariados sigue en caída, generando cierres de comercios y un aumento del trabajo informal.

Señor presidente. Soy un "ciudadano de a pie", como tantos otros en nuestro país. Tengo 82 años y he actuado un tiempo en política. Lo hice en el Movimiento de Integración y Desarrollo, el MID.
Sí, soy desarrollista, pero en su momento lo elegí a usted y lo voté, fundamentalmente por su propuesta económica. Hasta le hice "publicidad" y con la organización que administro prestamos nuestro salón de eventos a sus candidatos, sin exigir rédito alguno a cambio. Sé lo que es ser asalariado, hace sesenta y cuatro años que trabajo.
Fundé dos mutuales, dos gremios, una obra social (que actualmente administro), una escuela de nivel inicial, primario, secundario, una fundación con nivel superior, creamos un Complejo Casa de Mayores de 42 camas, cuatro clínicas médicas, trece farmacias en distintos lugares del país y damos trabajo a 1.500 asalariados.
Su plan económico, impulsado para bajar el costo de vida, en principio está bien, pero lo efectuó a rajatablas y no así da resultado. Debería haber tenido el mismo sentido que la baja de la inflación con los impuestos. No bajó los impuestos, por ende no subieron los salarios y hoy en día el salario perdió su poder adquisitivo y por ende el poder de compra de los asalariados.
Esto hizo básicamente que muchos comercios cerraran sus puertas, al igual que las industrias, generándose cesantías, que se transforman en en asalariados en "negro" o monotributistas. Los empresarios que usted atiende trabajan en "negro" y el ARCA, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, no los controla... justamente.
Usted es licenciado en Economía, no es contador, pero si hoy quisiera -por ejemplo- trabajar como contador para una empresa, no lo llamarían para hacer la contabilidad como corresponde, sino que debería "acomodar" los números para pagar menos impuestos. Hoy, de alguna manera, todos los ciudadanos nos vemos obligados por las circunstancias a trabajar en "negro".
Para "castigar" a la industria textil autoriza a hacer importaciones y estas no pagan impuestos. ¿Cómo se llama eso? Me parece que en la calle le dirían "antipatria". Si el Estado elimina los excesivos impuestos, que generó con el tiempo toda la casta política -desde hace por lo menos unos cincuenta años-, a su gestión la beneficiaría y nada se diría de todo esto.
Es más, no necesita eliminar todos los impuestos, solamente con rebajarlos el 50% quienes cumplen con todas las cargas impositivas existentes no tendrían necesidad de arreglar los números, ni hacer ventas en "negro"... y el Estado seguiría recaudando una cifra importante en esta materia.
Para muestra basta un botón: al llamado "impuesto al cheque" (denominado de manera oficial Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios), que fue creado originalmente en 2001 como medida de emergencia por un año, usted lo siguió prorrogando, a la vez que critica a la "casta política" que alguna vez lo impuso.
Por eso voy a volver a "gastar tinta" en hacerle una propuesta económica, la que deberá considerar los siguientes aspectos: 1) Libre comercio, con el dólar en circulación sin cotización del Estado. 2) Un solo impuesto; 3) Salarios con poder adquisitivo, que generen consumo y producción (debido a las excesivas cargas impositivas, cuando aumenta la exportación no se refleja en una mayor producción).
En cuanto a la baja de la inflación, es un logro que no se discute, pero al no reducir impuestos el costo de los bienes de consumo no disminuye, al contrario aumenta. Y al tener los mismos salarios, que por lo general no aumentan de acuerdo al ritmo de la inflación, los ciudadanos en particular y la gente común en general pierden poder adquisitivo.
Por ello el empobrecimiento de nuestra economía, con una mayor cantidad de ciudadanos de "a pie" viendo reducido su nivel de consumo y de vida. No se si le informan señor presidente, pero hay disminución de poder adquisitivo.
Los jóvenes no pueden tener créditos accesibles para la vivienda y encima los castigan con planes financistas, aplicando instrumentos financieros como el UVA, la famosa "Unidad de Valor Adquisitivo".
A su vez, los servicios tienen un valor real que no se condice con cualquier aumento salarial que pueda otorgarse y el precio o costo de los alquileres implica una porción importante de salario, por lo que miles y miles de personas registran un endeudamiento notorio e impagable.
La mentalidad "financista" del gobierno nacional, hacer que a los deudores les den créditos con la exclusiva intención de que paguen intereses sobre sus propias deudas, es inconsistente, pero es una realidad.
Y en tal sentido los del Banco Central está bien en algunos aspectos, como herramienta política, pero no es una solución sostenible para afrontar la actual crisis económica.
La solución a mi entender es partir de la base que ya no podemos solicitar bajo ningún concepto préstamos al FMI o a otras instituciones internacionales de crédito, que no son otra cosa que organismos financieros multinacionales.
A todo ese contexto lo resuelve una sola persona y esa persona es el presidente de la Nación. Demasiado poder para un solo individuo. Y desde que usted es el presidente, "vive" más en Estados Unidos que en Argentina (igual que el ministro de Economía).
Ahora quiere vender tierras argentinas a capitales extranjeros. Tenga cuidado, le recomiendo hacer un censo para saber realmente cuántas empresas de Argentina ya son extranjeras.
Formo parte del sector de las organizaciones de la salud. Su gobierno nos está llevando a una crisis exactamente igual a la que nos había llevado hasta 2023 el gobierno anterior, el de Alberto Fernández. Pero usted, que nos supo hablar de las bondades de su programa libertario y su política de libertad, en realidad nos está regulando al extremo.
No es lo que usted postuló, por lo que cualquiera que no lo quiera o no haya puesto su fe en usted podría pensar que es desde el punto de vista intelectual comete un "fraude". Pero prefiero ser paciente, como ya he dicho otras veces, aunque los "ciudadanos de a pie" perdemos la fe diariamente.
Por eso lo invito a que salga de su casa para ir a trabajar, tome un colectivo, un tren y sume cuánto cuesta a diario la vida de la gente, porque además hay que comprar algo para comer. Entonces calcule y dígame cuánto fue el costo mensual de esa experiencia vivida en carne propia. A usted se lo informan.
Haga distinto: averigüe por su lado, se va a sorprender. No se moleste conmigo, valore que le hablo como se le puede hablar a un hijo y sin ningún interés personal. Con el respeto que se merece, lo saludo señor pesidente y le deseo que Dios lo acompañe.





Jubilaciones: qué cambia desde septiembre de 2026 y cómo se actualizan los salarios para calcular el haber
Llamativo diseño para un cartel de "bienvenida" a la ciudad de Santa Fe, que costará $81 millones
En vivo: así cotiza el dólar hoy, miércoles 12 de agosto, en Argentina
Cayó desde el techo y terminó con dos dedos atravesados por una púa de la reja
Escuchó ruidos, se asomó y encontró a varios ladrones dentro de su casa