Una discusión con demasiados adjetivos e interpelaciones personales tiene lugar en la provincia de Santa Fe, a partir del uso de unas muy eficientes nuevas tecnologías para la video vigilancia del espacio público (que nadie cuestiona) y la vigencia -de más de un siglo y medio en la Argentina- de las garantías constitucionales sobre el domicilio privado, que es inviolable desde 1853, aunque deja de serlo en ciertas y determinadas circunstancias.

































