El nombre de Tomás Manuel de Anchorena ocupa casi un cuarto de siglo de la vida pública argentina. Tenía 26 años al producirse la Revolución de Mayo, y era regidor del Cabildo. Tres años antes había llegado de Charcas trayendo en las petacas el título de doctor en Teología y de abogado obtenido en los claustros de la Universidad de San Francisco Javier.


































