Algunas de las preguntas habituales en las organizaciones, especialmente cuando comienzan a crecer, son: ¿Quién tiene la autoridad? ¿A quién responder? La respuesta más inmediata suele encontrarse en el organigrama. Allí aparece la autoridad formal: el gerente, el jefe, el responsable de cada área. Esa estructura es necesaria. Permite ordenar el funcionamiento y evitar confusiones.


































