"Al volver del cementerio, solamente se puede comunicar una noticia. Con el sepulcro de Cristo, se quiebra esta universal afirmación, porque el misterio de esa tumba consiste en proclamar la vida; no rehecha ni retomada, sino recreada, nueva, inédita; la vida con futuro. Con Cristo resucitado se incorpora definitivamente el futuro al presente, aunque éste sea difícil, oscuro o calamitoso.
































