Jesús no era neutral, estaba del lado de los pobres. "Bienaventurados los pobres", dijo, según el evangelio de San Lucas, capítulo 6 versículo 20. No dijo los ricos, los poderosos,... dijo los pobres. Y Jesús no acumuló riquezas, no defendió imperios, no se sentó con los poderosos para quedar bien.






































