El Gobierno de Irán cuestionó con dureza la decisión del presidente Javier Milei de declarar como organización terrorista a la Fuerza Quds, una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés).
Teherán cuestionó la decisión del gobierno de Javier Milei contra la unidad de élite de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica y advirtió sobre posibles represalias diplomáticas o políticas.

El Gobierno de Irán cuestionó con dureza la decisión del presidente Javier Milei de declarar como organización terrorista a la Fuerza Quds, una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés).
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ismail Baghaei, calificó la medida como “inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional” y la consideró incluso “peligrosa desde el punto de vista político”.
En ese marco, el funcionario advirtió que la decisión “sin duda recibirá una respuesta adecuada por parte de Irán”, al sostener que etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país soberano resulta “inadmisible”.
La reacción de Teherán se produjo luego de que el Gobierno de Javier Milei difundiera el pasado sábado un comunicado en el que anunció la inclusión de la Fuerza Quds en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
En ese documento, la Casa Rosada responsabilizó a la organización de los atentados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, en 1992, y contra la AMIA, en 1994.
Entre los 13 individuos alcanzados por las sanciones se encuentra Ahmad Vahidi, excomandante de la Fuerza Quds entre 1989 y 1998 y actual subcomandante de la Guardia Revolucionaria Islámica. Vahidi está imputado por el atentado a la AMIA y cuenta con una alerta roja de Interpol.
Al respecto, el Poder Ejecutivo señaló que “el régimen iraní no solo no ha colaborado con su juzgamiento, sino que lo ha ascendido, designándolo actualmente como comandante adjunto de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán”.
La decisión fue coordinada entre la Cancillería, los ministerios de Seguridad y de Justicia, y la Secretaría de Inteligencia.
Asimismo, el Gobierno precisó que la medida “implica que los miembros de la Fuerza Quds y sus aliados quedan sujetos a la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a limitar su capacidad de acción, además de proteger al sistema financiero argentino de ser utilizado para apoyar económicamente sus actividades”.
Por último, la administración de Milei destacó que el Presidente “mantiene el compromiso inquebrantable de reconocer a los terroristas por lo que son”, y recordó que ya adoptó medidas similares contra Hamás, el Cártel de los Soles y, más recientemente, contra los capítulos de la Hermandad Musulmana en Líbano, Egipto y Jordania.




