La política partidaria está al rojo vivo (no importa de qué sector se lea esto); el Congreso Nacional tiene una agenda tan intensa que los menos de dos meses y medio que restan para que termine el período ordinario (el 30 de noviembre) parecen muy escasos; algunos números de la economía preocupan como la inflación mayorista, la actividad industrial y el desempleo, y se avecina una nueva marcha universitaria que podría repetir la misma postal que se vio el 23 de abril de 2024 cuando salieron decenas de miles a las calles a reclamar financiamiento para las casas de estudio.



































