“Aguante corazón, aguante”, se arengaban uno a otros los mecánicos, en la puerta del hangar del Aeródromo de Sunchales donde se resguardaba el Aermacchi MB-339, la aeronave con la que Owen Crippa atacó los buques ingleses y recientemente fue repatriada de Estados Unidos. Y es que no todos los VGM que trabajaban en este avión todavía lo habían vuelto a ver desde el ‘82.


































