El Ministerio de Salud de la Nación difundió el Boletín Epidemiológico Nacional N° 801, un informe que analiza la situación sanitaria del país durante el primer trimestre de 2026.
El último informe nacional advierte incrementos significativos en distintas patologías durante el primer trimestre del año. También detalla la situación en Santa Fe, donde preocupa la vigilancia de dengue, hantavirus y coqueluche.

El Ministerio de Salud de la Nación difundió el Boletín Epidemiológico Nacional N° 801, un informe que analiza la situación sanitaria del país durante el primer trimestre de 2026.
El documento advierte sobre el aumento de diversas enfermedades de notificación obligatoria y destaca la importancia de fortalecer la vigilancia, la prevención y la respuesta del sistema de salud.
Entre los datos más relevantes, se identifican incrementos en enfermedades infecciosas, zoonóticas y eventos asociados a factores ambientales. A su vez, el reporte permite comparar la evolución actual con los registros históricos, lo que facilita detectar comportamientos inusuales y orientar políticas públicas.
Uno de los incrementos más marcados corresponde a la leptospirosis, que registró un aumento del 494% respecto a la mediana de los últimos cinco años. En las primeras 11 semanas de 2026 se confirmaron 101 casos, frente a un promedio histórico de 17.
Este crecimiento responde, en parte, a mejoras en el sistema de vigilancia y a cambios en los criterios de notificación que permiten detectar más casos.
Entre las modificaciones incorporadas al sistema sanitario se incluyen nuevos factores de riesgo, como la limpieza de alcantarillas o el contacto con basurales, así como la ampliación de criterios clínicos. También se sumaron categorías ocupacionales específicas, lo que permite identificar con mayor precisión a personas expuestas.
Además, el contexto ambiental influye de manera directa. Las inundaciones registradas en algunas regiones del país durante el verano favorecen la exposición a aguas contaminadas, principal vía de transmisión de la enfermedad.
En su forma más grave, conocida como síndrome de Weil, la leptospirosis puede generar complicaciones hemorrágicas y respiratorias severas.
Otras enfermedades también mostraron incrementos relevantes. La coqueluche o tos convulsa alcanzó la tasa de incidencia más alta desde 2019, con 252 casos confirmados en las primeras semanas del año. La hantavirosis, en tanto, se encuentra en niveles de brote a nivel nacional, con la mayor incidencia registrada en las últimas temporadas.
En el caso de la sífilis, el informe indica aumentos en todas sus formas: 101% en población general, 58% en embarazadas y 51% en sífilis congénita. También se registraron subas en tuberculosis (18%) y en intoxicaciones por monóxido de carbono (126%), lo que refleja problemáticas sanitarias diversas que requieren atención.
En cuanto a las enfermedades transmitidas por mosquitos, el dengue presenta un comportamiento particular. Si bien los casos confirmados son menores en comparación con las epidemias de 2023 y 2024, en las últimas semanas se detectó un aumento en la notificación de casos probables en varias provincias.
La fiebre chikungunya, por su parte, muestra señales de brote en algunas regiones del país.
El boletín también advierte incrementos en eventos zoonóticos y accidentes por animales, como la rabia animal (50%), el escorpionismo (65%), el ofidismo (32%) y los accidentes potencialmente rábicos (86%).
A nivel provincial, Santa Fe presenta algunos indicadores que requieren seguimiento. En relación al dengue, se notificaron 1.149 casos en la temporada actual, con un caso confirmado importado en el departamento San Cristóbal y dos casos probables sin antecedente de viaje, lo que mantiene activa la vigilancia epidemiológica.
En cuanto a la hantavirosis, la provincia integra la Región Centro, que se encuentra en situación de brote. En lo que va de la temporada se registraron siete casos confirmados y un fallecimiento, lo que refuerza la necesidad de medidas preventivas, especialmente en zonas rurales.
La coqueluche también presenta circulación activa en la provincia, con 12 casos confirmados en las primeras semanas del año. Este dato se vincula con coberturas de vacunación por debajo de los niveles recomendados, especialmente en los refuerzos de la infancia y la adolescencia.
Por otro lado, la hepatitis A muestra una tendencia de incremento sostenida desde 2025. Aunque los casos actuales son bajos, los indicadores epidemiológicos ubican a la enfermedad en zona de alerta. La cobertura de vacunación en Santa Fe se encuentra por debajo del promedio nacional, lo que representa un factor de riesgo.
En relación a las infecciones respiratorias, el informe señala la circulación de virus de influenza A(H3N2) y de influenza B en la provincia, detectados a través de la vigilancia genómica. Sin embargo, en términos generales, estas enfermedades presentan menor incidencia que en años anteriores.
El boletín también destaca la importancia de sostener sistemas de información robustos y actualizados. La mejora en la calidad de los datos permite detectar de manera temprana cambios en la dinámica de las enfermedades y orientar acciones de prevención y control.
En este sentido, las autoridades sanitarias remarcan que los aumentos observados deben interpretarse considerando tanto factores epidemiológicos como metodológicos. Es decir, no solo reflejan un incremento real de casos, sino también una mayor capacidad del sistema para registrarlos.




