Así lo ratificó la Directora Provincial del Programa de Control de Vectores, Mariana Maglianese. En diálogo con El Litoral, la funcionaria explicó que “un murciélago que puede llegar a estar rabioso cae al piso, entonces la manipulación de la mascota y este murciélago, siempre mediando la mordedura del murciélago, que es como se transmite la rabia, se puede estar en cierto riesgo”. “Entonces -explicó- fundamentalmente es importante saber que no es que todo murciélago que esté volando tiene rabia, tener en cuenta que hay un porcentaje por debajo del uno por ciento de los murciélagos que caen al piso que cuando se los analizan pueden llegar a tener rabia...cada cuántos que caen al piso cuántos están volando en el cielo, que no están enfermos”.