Un hombre de 28 años que había sido detenido la semana pasada, acusado de vender armas por redes sociales, firmó este lunes una condena a un año de prisión en suspenso, en un juicio abreviado realizado en los tribunales de Santa Fe.
La causa se inició tras una denuncia que lo señalaba como una persona peligrosa que vendía armamento por redes sociales. Tras una pesquisa de la PDI y un allanamiento en su vivienda, fue detenido con una escopeta y una pistola.

Un hombre de 28 años que había sido detenido la semana pasada, acusado de vender armas por redes sociales, firmó este lunes una condena a un año de prisión en suspenso, en un juicio abreviado realizado en los tribunales de Santa Fe.
La investigación comenzó el 25 de noviembre de 2025, cuando un denunciante cuya identidad no fue revelada alertó a la Justicia sobre la supuesta conducta de Jorge Williams Camuzzi (28), a quien describió como “una persona peligrosa” que ofrecía armas y municiones mediante estados de la aplicación WhatsApp.
A partir de esa presentación, la fiscal del MPA, Rosana Peresin, dispuso una serie de medidas investigativas que quedaron a cargo de la Sección Delitos Especiales de la Policía de Investigaciones (PDI).
En el marco de esas tareas de inteligencia, el personal policial realizó consultas en bases de datos oficiales y diligencias de campo que permitieron identificar al sospechoso y vincularlo con un domicilio ubicado en la zona de calle Grierson y José Cibil, en el barrio Loyola Sur.
Allí se llevó adelante un acta de inspección ocular que confirmó la coincidencia entre el lugar señalado en la denuncia y la vivienda habitada por Camuzzi.
Con esos elementos, el juez Luis Octavio Silva libró la orden de allanamiento solicitada por la fiscalía, que se concretó el miércoles 21 de enero por la mañana.
Durante el procedimiento, los investigadores secuestraron dos armas de fuego que el imputado “tenía en su poder y bajo su esfera de custodia”.
Se trata de una escopeta de dos caños marca Gaucha-Iga y una pistola semiautomática de doble acción Bersa Thunder calibre 22, con numeración suprimida. Según se consignó en la causa, ambas armas se encontraban aptas para efectuar disparos.
Tras el operativo, Camuzzi fue detenido en su domicilio y puesto a disposición del Ministerio Público de la Acusación.
El viernes 23 de enero se realizó la audiencia imputativa ante el juez Gustavo Urdiales, mientras que el lunes 26 se desarrolló la audiencia de juicio abreviado a cargo del juez penal Leandro Lazzarini.
En el acuerdo abreviado, la acusación se circunscribió al delito de tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil, sin avanzar sobre la hipótesis inicial de comercialización de armas por redes sociales que había motivado el inicio de la pesquisa.
Como consecuencia, Camuzzi consintió la pena de un año de prisión de ejecución condicional, más una multa de 10 mil pesos a favor del Ministerio Público de la Acusación.
Además, se comprometió a cumplir reglas de conducta, entre ellas fijar domicilio, someterse al control de la Dirección Provincial de Control y Asistencia Penitenciaria, abstenerse del consumo de estupefacientes o del abuso de alcohol y la prohibición de tener o portar armas de cualquier tipo.
Finalmente, la fiscal Peresin solicitó al juez el decomiso del armamento secuestrado y que sean puestas a disposición del Ministerio Público de la Acusación para su posterior destrucción por parte de la ANMaC.




