La tarde del martes encontró a vecinos de Pasaje Raúl Rodríguez al 4300 pendientes de una escena tan inusual como preocupante. Desde el interior de un caño de desagüe, en el angosto pasillo de una vivienda, provenían los débiles movimientos de un gato que llevaba horas atrapado y sin posibilidades de escapar por sus propios medios.

































