Tras el duro golpe sufrido en el clásico frente a Huracán, San Lorenzo vive momentos de extrema turbulencia. La derrota en Parque Patricios desató un hervidero en el Nuevo Gasómetro, donde los hinchas expresaron su hartazgo al ritmo del "que se vayan todos" y dirigieron sus reclamos no solo hacia la entrega del plantel, sino de forma implícita a la cúpula dirigencial por la frágil situación económica e institucional del club.




































