Tres victorias en una semana, dos de ellas de visitante. Tercero en su zona, mejor diferencia de gol, décimosegundo de los 30 en los promedios, en puesto de Sudamericana y a un punto de la Libertadores. La campaña de Unión es buena. Y si la trasladamos al equipo y la situación que recibió Madelón el año pasado, este presente contrasta notoriamente con aquella preocupación que motivó la llegada de este entrenador con suficiente espalda como para salir a pelear la permanencia, algo que estaba en jaque a mediados del año pasado.





































