Una cocina vieja, herrumbrosa, fondeada en el patio, que ya no tiene sentido seguir guardando. Un colchón que ya no sirve. Un armario destartalado. Estos "residuos voluminosos" no se pueden sacar a la calle junto a la basura común, dado que -por su gran tamaño-, el servicio de recolección común no se los llevará. El vecino debe seguir un procedimiento, bastante sencillo, en la Municipalidad para su correcta disposición final.



































