Lo cierto es que, más allá de la oportuna adecuación de la medida antes anunciada, esta no evitará la distorsión de costos que generará a lo largo de la cadena. En efecto, la eliminación transitoria de las retenciones a la carne de novillo tampoco corrige de manera directa la situación del feedlot, donde el impacto inmediato del aumento en el precio del grano terminará siendo trasladado, en parte, a un menor precio de compra de los terneros de reposición y, en parte, al precio de la hacienda terminada, en la medida en que lo permita el consumo.