La vaca se convirtió en una de las pocas categorías de la hacienda que logró despegarse del estancamiento general de los precios de la carne vacuna en Argentina. Durante los últimos dos meses y medio, tanto la vaca gorda como la conserva registraron incrementos de entre 15% y 20%, en un contexto de menor oferta y ante la posibilidad de una mayor demanda externa.




































