Franco Colapinto volvió a demostrar una de sus principales fortalezas durante el Gran Premio de Bélgica: la capacidad para ganar posiciones en la largada. Fue una largada decidida, precisa y cargada de ilusión. El primer gran capítulo de una carrera en la que Colapinto nunca dejó de pelear y terminó regalándole otro punto argentino al equipo Alpine.


































