Franco Colapinto dejó atrás las horas de simulador y finalmente conoció Madring desde el lugar que realmente importa: detrás del volante de su Alpine. El argentino completó un viernes de mucho aprendizaje en el nuevo circuito de Madrid, donde cada vuelta sirvió para descubrir una pista rápida, desafiante y con los muros demasiado cerca como para permitirse un descuido.



































