Portugal eliminó a Croacia con un triunfo agónico por 2-1 en los 16avos de final del Mundial 2026, pero el desenlace quedó marcado por una de las decisiones arbitrales más discutidas del torneo. En el duodécimo minuto de descuento, Josko Gvardiol convirtió el empate, aunque el VAR terminó anulando el gol.





































