El joven maravilla, Kimi Antonelli, lo hizo de nuevo. Apenas quince días después de su bautismo de gloria en China, el piloto italiano de Mercedes volvió a demostrar que su irrupción en la máxima categoría no es casualidad. Con un tiempo estratosférico de 1:28.778, se adjudicó la pole position para el Gran Premio de Japón, liderando un "1-2" de las Flechas de Plata que confirma el resurgir de la escudería de Brackley.


































