El Gran Premio de Mónaco siempre tuvo una lógica propia dentro de la Fórmula 1. Es una carrera marcada por la historia, el glamour y una dificultad que no se parece a la de ningún otro circuito del calendario. Pero en 2026, además, Montecarlo puede transformarse en una excepción técnica dentro de la nueva era de la categoría.
































