Rosario Central tenía un plan para competir tanto en el plano nacional como en el continental, en esta semana que puede definir muchas cosas en el futuro inmediato del club rosarino. El empate de local del jueves pasado ante Corinthians, por el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, obligó al entrenador Jorge Almirón a activar la fase del plan que indicaba que ante Barracas Central, por la quinta fecha del Torneo Clausura, había que poner una formación ciento por ciento alternativa y dejar a los titulares en Rosario descansando y concentrados en la revancha en Brasil. Esta parte de la planificación no pudo salir mejor. Central metió un triunfazo de visitante con los suplentes y Almirón tiene a sus futbolistas principales bien preparados y enfocados para ir a disputar una verdadera batalla deportiva el jueves que viene en San Pablo.





































