El camino hacia el hallazgo de vida fuera del sistema solar sumó un capítulo histórico. Un equipo internacional de investigadores confirmó, de manera observacional, la existencia de una atmósfera alrededor de LHS 1140b, un exoplaneta rocoso ubicado en la constelación de Cetus (el monstruo marino). La relevancia extrema de este descubrimiento radica en que el planeta se encuentra dentro de la "zona habitable" de su estrella, la distancia justa que permitiría la existencia de agua líquida en su superficie.




































