Tras el potente movimiento telúrico de magnitud 7,4 en la escala de Richter registrado este lunes 10 de agosto —con epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó—, la ciudad de Manizales intenta recobrar la calma en medio de un escenario crítico. La sacudida, una de las más violentas sentidas en el Eje Cafetero y el occidente colombiano en los últimos años, dejó un saldo preliminar de tres personas fallecidas en la ciudad.





































