Las intensas tormentas que azotaron durante el fin de semana a Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná cumplieron las predicciones meteorológicas y dejaron a su paso un panorama de destrucción. Vientos con fuerza de huracán, lluvias torrenciales y granizo golpearon varias ciudades, provocando daños en viviendas, cortes de energía eléctrica y calles bloqueadas por la caída de árboles y postes.



































