La reciente sanción de la Ley 27799, bautizada como "Ley de Inocencia Fiscal", marca un punto de inflexión definitivo en la relación entre el Estado y los contribuyentes en la Argentina. Promulgada a inicios de 2026, esta reforma no solo busca limitar la discrecionalidad fiscal a nivel nacional, sino que proyecta una onda de choque directa sobre las administraciones locales.


































