Dos kilos de leche en polvo, un kilo de fideos, un kilo de arroz, uno de porotos, dos kilos de harina de trigo, un kilo de carne enlatada, dos kilos de harina de maíz y dos litros de aceite. Esos eran los alimentos que contenían las primeras 800 mil cajas que el gobierno de Raúl Alfonsín repartió desde mayo de 1984 a los sectores más carenciados de la población, a través del Plan Alimentario Nacional (PAN), con el fin de "enfrentar la crítica situación de deficiencia alimentaria aguda de la población más vulnerable y de pobreza extrema", tal como lo disponía la ley la ley 23.056.


































