Publicado originalmente en 1927, "El hombre que se comió un autobús" (subtitulado "Poemas con olor a nafta"), del poeta, periodista y futurista uruguayo Alfredo Mario Ferreiro (1899-1959), propuso una estructura insólita para su época, dividida en partes de automóvil (Radiador, Carburador, Diferencial, etc.), a la que se suman poemas "colgados de la plataforma" y otro en los que "se quedó a pie". Esta organización no es meramente decorativa, sino conceptual: convierte al libro en una máquina poética impulsada por la modernidad urbana.

































