Aunque el caso de este chico es extremo, no nos es del todo ajeno. Permite ver cómo hay quienes chocan sin remedio contra lo administrativo, contra lo legal, contra lo burocrático, y cómo este choque compromete la salud, tanto individual como colectiva. Y también permite ver cómo la colaboración individual puede aportar la solución que otros no quieren aportar. El caso es real.


































