A pesar de autoproclamarse como la especie más inteligente del planeta, para el Homo sapiens ("hombre sabio") no es tan sencillo desembarazarse de las torpezas del pensamiento. Por ejemplo, fue necesario mucho tiempo para asimilar que la tierra no es el centro del universo, e incluso hoy hay quienes arrojan firmes sospechas sobre su condición esférica.

































