Tras cuarenta días sin conferencias de prensa en la sede del Poder Ejecutivo Nacional, Manuel Adorni volvió al ruedo luego de aquella rueda periodística que brindó el pasado 25 de marzo en la que enfrentó a los acreditados y prefirió no dar detalles con respecto al paquete de causas judiciales que empezaron a colmar el tribunal federal del juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. En el transcurso de esas semanas, se sucedió el incidente con el colega de un medio que tomó imágenes en el palacio de gobierno. Situación que determinó que el titular de la Casa Militar, Sebastián Ibáñez, presentara una denuncia en la cual se consideró que el material emitido en TV puso en riesgo la ‘Seguridad Nacional’, y en consecuencia la del presidente Javier Milei. La drástica medida fue cerrar la Sala de Prensa e impedir el ingreso de los 60 periodistas que cubren las actividades en Balcarce 50. El retorno del vocero presidencial y jefe de Gabinete forma parte de una estrategia oficial que comenzó el miércoles en el Congreso nacional, donde el informe de Gestión que dio el ministro coordinador fue considerado por los libertarios como un acierto comunicacional que debe replicarse en la Rosada.



































