No son tiempos mansos en la política argentina donde la grieta parece agrandarse cada vez más, aunque a esta altura se complica establecer quienes están de uno y otro lado. Por su propia naturaleza, el Congreso Nacional es caja de resonancia.
Pasado el mediodía arrancó el debate de la Ley Hojarasca, que deja sin efecto casi 60 leyes consideradas por el gobierno como obsoletas. No prosperó el pedido de interpelación a Manuel Adorni que quedará pendiente para otra convocatoria.

No son tiempos mansos en la política argentina donde la grieta parece agrandarse cada vez más, aunque a esta altura se complica establecer quienes están de uno y otro lado. Por su propia naturaleza, el Congreso Nacional es caja de resonancia.
Este miércoles coincidieron, con una hora de diferencia, dos convocatorias a sesión especial. A las 10 el oficialismo llamó a aprobar la Ley Hojarasca que, básicamente deja sin efecto alrededor de 60 normas consideradas obsoletas por el Poder Ejecutivo Nacional (aunque con amplios reparos de la oposición), y la Readecuación del Régimen de Subsidios a los Consumos Residenciales de Gas Natural en Zonas Frías, entre otros puntos de un extenso temario.
Para las 11, la oposición había pedido una sesión a fin de abordar de lleno el tema Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Ministros, sobre quien pesa una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Los proyectos van desde pedidos de informes e interpelación a moción de censura para su destitución.
Para que prospere un pedido de sesión especial se debe reunir un quorum de 129 diputados. Si a las 10 se lograba esa cifra, la reunión de las 11 caía automáticamente.
El quórum estuvo 7 minutos antes de las 10.30 (hay media hora de tolerancia a partir de la hora de convocatoria) cuando comenzó la sesión pedida, entre otros, por Gabriel Bornoroni y Nicolás Mayoraz, de La Libertad Avanza.
En ese punto, la oposición pidió aplicar el reglamento de la Cámara, en particular el artículo 127 que enumera las mociones de orden. Germán Martínez, presidente del bloque UxP solicitó un cuarto intermedio (inciso 2) para las 11 a fin de avanzar con el otro temario. La moción fue desestimada por el oficialismo.
Se propuso aplicar el inciso 1 que prevé que se levante la sesión. El debate siguió entre reproches cruzados por querer bloquear el tratamiento de la cuestión Adorni de parte de la oposición, y por no avanzar en temas que interesan al Ejecutivo, como el subsidio de tarifas en Zonas Frías, tema que garantiza un debate picante aunque para eso habrá que esperar unas horas.
Entre reclamos de “mala fe”, de “falta de sinceridad”, de “3,2 millones de personas que se van a quedar sin subsidio al gas” justo en una jornada que amaneció fría en buen parte del país, y planteos porque se abran las comisiones presididas por el oficialismo para que se debatan temas de una agenda urgente como la situación de familias sobreendeudadas, pasivos, plan Remediar, la hora fue transcurriendo.
Recién a las 11.43 se puso a votación la moción para levantar la sesión que, como era de esperarse, no obtuvo la mayoría necesaria. Varios referentes de los bloques aliados a LLA ya habían anticipado su voto en contra.
Hasta a la hora de votar siguieron los entredichos, esta vez entre el presidente de la Cámara Martín Menem y el diputado Aldo Leiva (UxP-Chaco) quien, como es habitual, expresa su posición a viva voz, ignorando el sistema electrónico que habilita el si o el no.
Menem le pidió que termine con su conducta “payasesca” y despertó un nuevo aluvión de reclamos en una sala ya caldeada sin haber comenzado a tratar el orden del día.
Leiva, ex combatiente de Malvinas, no se quedó atrás y apenas tuvo habilitado el micrófono, contraatacó que “payasesco es que hayan bloqueado la interpelación a Adorni, que se maltrate a discapacitados, que un diputado aparezca en la Cámara con un auto de 300 mil dólares el día de la marcha de jubilados (en alusión al jujeño Manuel Quintar y su Tesla) y, para poner el dedo en la llaga libertaria, “lo que hace Santiago Caputo con usted como presidente del cuerpo”.
Cuando la sesión se puso en marcha y antes de que se vuelvan a encender los discursos con la Ley Hojarasca, Karina Maureira (La Neuquinidad) llevó algo de calma al recinto con su homenaje al obispo Jaime de Nevares, ex convencional constituyente e integrante de la Conadep, de quien se cumplieron este martes 31 años de su muerte.




