Dos meses después de aquel incendio que terminó revelando las condiciones en las que vivían siete adultos mayores y personas con discapacidad en una vivienda del barrio Nuevo Horizonte, el caso abrió una nueva puerta judicial. Esta vez, en el fuero federal y bajo una acusación que, de comprobarse, modificaría sustancialmente la dimensión de la investigación: Trata de Personas.





































