El lunes es, para muchas personas, el día más difícil de la semana. Más allá de la percepción común de cansancio o tristeza, la ciencia confirma que este día se asocia a un aumento en los niveles de estrés, ansiedad e incluso riesgo de eventos cardíacos. Estudios recientes muestran que el denominado “efecto lunes” deja una huella biológica medible, que puede mantenerse a lo largo de la vida.




































