El cansancio suele asociarse al estrés, la falta de descanso o la rutina diaria. Un moretón puede parecer producto de un golpe menor y una fiebre persistente confundirse con una gripe prolongada. Sin embargo, cuando ciertos síntomas se sostienen en el tiempo o aparecen sin explicación clara, el cuerpo puede estar enviando señales que no conviene ignorar.
































