Las manos cuentan una parte importante de nuestra historia. Están expuestas al sol durante todo el año, al frío, a los productos de limpieza, al trabajo cotidiano y al paso del tiempo. Por eso, no sorprende que muchas personas descubran de un día para otro una mancha marrón, una zona más clara que el resto de la piel o una pequeña lesión que antes no estaba.



































