En el mapa del fútbol argentino, la figura de Iván Delfino se sostiene sobre una premisa innegociable: la solidez y el orden como punto de partida para cualquier proyecto competitivo. Distante del discurso efectista, el entrenador santafesino (nacido en Rafaela) ha edificado su carrera en algunas premisas irrenunciables: adaptarse al contexto, cerrar el arco y construir equipos duros, perfectamente adaptables a una categoría compleja como es la Primera Nacional.


































