Y este futbolista que hizo inferiores en Racing y que desarrolló, desde ese momento, una carrera en la que alternó en la A y en la B, mostró en estos primeros 90 minutos con la camiseta de Colón, que las expectativas que se crearon en torno a él no fueron en vano. Mucha movilidad, buen estado físico, técnica interesante para trabajar de espaldas al defensor y aguantar la marca para defender la pelota y ser el “pivote” para la descarga a sus compañeros, arranque explosivo y llegada al gol. Ignacio Lago levantó dos veces la cabeza luego del pelotazo largo de Forneris que lo sorprendió totalmente habilitado al delantero rojinegro, para ver por dónde ingresaba Castro, que recibió el pase al medio y la empujó al fondo del arco de Temperley.