No hubo un solo jugador de Unión que "salvara la ropa". Todos por debajo de su nivel, desconcertados, desbordados y sin esa rebeldía que a veces resulta necesaria ante la adversidad. Hace algunas semanas, Unión perdía en el 15 de Abril ante Talleres, pero al menos el equipo mostraba una actitud "contestataria" que lo llevó a ponerse al borde del empate. Y que no se consiguió por aquél error -admitido por el propio Nazareno Arasa, árbitro del partido- del claro penal en perjuicio de García que fue ignorado. Nada de eso existió esta vez. Unión quedó sometido, perplejo, derrotado desde muchísimo antes de cumplirse el minuto 90 ante un rival que en el segundo tiempo se dedicó a "balconear" el partido.

































