Santa Fe convive con una condición geográfica única: se encuentra entre los ríos Paraná y Salado y parte de su desarrollo urbano se produjo ocupando zonas inundables. Esa realidad obliga a sostener uno de los sistemas de bombeo más importantes del país, más aún cuando se espera un fenómeno de El Niño para los últimos meses de este año. En total, la ciudad dispone de 54 puntos operativos de bombeo.




































