El consumo de carnes creció en 2025 y alcanzó su nivel más alto en seis años
Según datos oficiales, el consumo per cápita aumentó un 3,85% interanual y llegó a 116,4 kilos por habitante, impulsado principalmente por la carne porcina y aviar.
El consumo de carnes creció en 2025 y alcanzó su nivel más alto en seis años
El consumo per cápita de carnes en Argentina registró un crecimiento sostenido durante 2025, consolidando una tendencia de recuperación y diversificación en los hábitos alimentarios de la población. Impulsado principalmente por la carne porcina y aviar, el consumo total de proteínas animales alcanzó su nivel más alto de los últimos seis años.
Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, el consumo total de carnes creció un 3,85% interanual en 2025.
Los datos, relevados por la Dirección Nacional de Producción Ganadera, indican que el consumo per cápita pasó de 112,16 kilos por habitante en 2024 a 116,4 kilos en 2025, confirmando una mejora en el acceso y la variedad de proteínas animales en la dieta de los argentinos.
La diversificación de proteínas impulsa el consumo de carnes en Argentina
El incremento se verifica en las tres principales categorías cárnicas —bovina, porcina y aviar—, aunque con comportamientos diferenciados que reflejan cambios estructurales en el patrón de consumo.
Crecimiento en las tres carnes, con fuerte impulso del cerdo y el pollo
La carne bovina, históricamente central en la mesa argentina, mostró una recuperación moderada. El consumo per cápita pasó de 48,49 kilos en 2024 a 49,92 kilos en 2025, lo que representa un aumento del 2,94%. Si bien continúa siendo la proteína animal más consumida, su crecimiento fue menor en comparación con otras carnes.
La diversificación de proteínas impulsa el consumo de carnes en Argentina
El mayor dinamismo se observó en la carne porcina, que registró el incremento relativo más significativo. El consumo per cápita creció un 8,44%, pasando de 17,42 kilos a 18,89 kilos por habitante. En términos absolutos, el cerdo sumó 1,47 kilos adicionales por persona en el año, consolidándose como uno de los principales motores del aumento del consumo total.
La carne aviar también mostró un desempeño destacado. El consumo pasó de 46,25 kilos a 47,68 kilos per cápita, con una suba del 3,07%, lo que equivale a un incremento de 1,42 kilos por habitante. Su competitividad en precios, versatilidad y disponibilidad explican buena parte de este crecimiento sostenido.
Un máximo en la serie 2020–2025 y un cambio estructural en la dieta
Desde el Ministerio de Economía señalaron que el aumento registrado en 2025 es el más alto si se considera la serie histórica del período 2020–2025. Este dato no solo marca una recuperación del consumo interno, sino que también evidencia una transformación progresiva en la composición de la dieta, con una mayor participación de carnes alternativas a la bovina.
La diversificación de proteínas impulsa el consumo de carnes en Argentina
Los resultados reflejan una diversificación creciente en la ingesta de proteínas animales, tendencia que se viene consolidando en los últimos años y que responde tanto a factores económicos como culturales y productivos. En ese marco, la carne porcina y la aviar se posicionan como las principales dinamizadoras del consumo total, complementando el tradicional predominio de la carne vacuna.
Producción, competitividad y acceso a alimentos de calidad
Desde la Secretaría de Agricultura destacaron que estos indicadores son el resultado de políticas orientadas a fortalecer la producción ganadera, mejorar la competitividad de las cadenas cárnicas y garantizar el acceso de la población a alimentos de alto valor nutricional.
El crecimiento del consumo interno también se da en un contexto de fuerte demanda externa, lo que plantea el desafío de sostener el equilibrio entre mercado interno y exportaciones.
La diversificación de proteínas impulsa el consumo de carnes en Argentina
En ese sentido, las autoridades subrayaron la importancia de continuar promoviendo inversiones, eficiencia productiva y desarrollo tecnológico para acompañar tanto el consumo local como la inserción internacional del sector.
Con estos números, 2025 cierra como un año de consolidación para el consumo de carnes en Argentina, marcado por una mayor diversidad en la mesa de los hogares y por el fortalecimiento de las cadenas productivas que abastecen al mercado interno.