El Gran Premio de Austria dejó más interrogantes que respuestas para Alpine. La escudería francesa llegó a Spielberg con el paquete de mejoras más importante de la temporada, una evolución que apuntaba a acercar el rendimiento del A526 al de los equipos que hoy marcan el rumbo de la Fórmula 1. Sin embargo, el estreno estuvo lejos de cumplir las expectativas.






































